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Relaciones Exteriores.

En el gobierno del Frente Amplio la política exterior tendrá los siguientes principios orientadores:

Primero, proyectar a Costa Rica a nivel global en la defensa de principios fundamentales para la buena convivencia humana y para garantizar la supervivencia planetaria. Ello implica la búsqueda permanente de objetivos tales como la lucha por la Paz, el desarme internacional, el respeto al derecho internacional y el fortalecimiento del multilateralismo y de las entidades internacionales como las Naciones Unidas, la lucha contra la pobreza, el hambre, la desigualdad y la defensa del medio ambiente.

Segundo, tener coherencia entre la política exterior y la política interior. No podemos predicar la defensa del medio ambiente en el ámbito internacional y tener una política de destrucción de la naturaleza en el ámbito nacional. No podemos predicar la erradicación de la pobreza a nivel global y tener políticas nacionales que aumentan la desigualdad social. En nuestro gobierno, la política exterior proyectará a la arena internacional los principios y políticas que impulsamos en la escala nacional y acogeríamos los acuerdos globales y regionales que respetan nuestras políticas y nuestro modo de desarrollo.

Tercero, concebir la política exterior como política de Estado. Contrario a lo que han hecho los últimos gobiernos, en nuestro gobierno la política exterior será consultada ampliamente, no solo con los partidos políticos sino también con la sociedad civil con el propósito de que sea los más ampliamente consensuada, garantizando una mayor sostenibilidad de la misma.

Cuarto, énfasis en la multilateralidad. Construiremos posiciones conjuntas para participar en los espacios de negociación multilateral, en particular en la ONU. El primer grupo de referencia y el más inmediato es la región centroamericana. En este espacio apostaremos por construir una integración regional para nuestros pueblos y ello implica que deberá ir más allá de la integración comercial y de mercados que es lo único que han impulsado los últimos gobiernos. Desde nuestra perspectiva, la integración regional deberá potenciar la unidad de nuestros pueblos y un desarrollo más justo, equitativo y sustentable ambientalmente. Creemos que la cultura es un aspecto central para facilitar el entendimiento y para derribar prejuicios y por ello, potenciaremos este tipo de intercambio. Este nuevo tipo de integración deberá permitir la construcción de posiciones conjuntas de la región en las instancias multilaterales: el sistema de Naciones Unidas, los Organismos Financieros Internacionales, la Organización Mundial del Comercio y en las negociaciones con otras regiones del planeta.

Asimismo, el gobierno del Frente Amplio fortalecerá los vínculos con los procesos e instancias de integración regional que se están desarrollando en distintas partes de nuestro continente, particularmente,UNASUR, el ALBA y MERCOSUR.

Otra región que tendría gran prioridad será el Caribe. En el Frente Amplio estamos convencidos de que no podemos seguir dándole la espalda a esta región, con la que compartimos un espacio geográfico de gran potencial estratégico, cultural, económico y ambiental. Una alianza estratégica del istmo centroamericano con las Antillas y las islas del Caribe le daría un gran peso a las posiciones de nuestra región en las instancias multilaterales en las que tendremos una participación activa. Esperaríamos lograr que Este espacio geográfico deje de estar en función de intereses externos para estar en función del desarrollo y las necesidades de los pueblos centroamericanos y caribeños.

De estos principios proponemos los siguientes temas prioritarios de política exterior:

Prioridades en materia de política exterior (áreas geográficas y temas):

  • En lo que respecta al tema de la seguridad democrática, este es un tema muy manipulado políticamente. En 1995, los países de América Central firmaron en la XVII Cumbre de Presidentes el Tratado Marco de Seguridad Democrática en Centroamérica. Este Tratado ha sido rápidamente olvidado y el Frente Amplio considera que hay muchos aspectos básicos que rescatar de ese acuerdo regional, tales como la lucha contra la corrupción pública o privada, la erradicación de la impunidad, que las fuerzas de seguridad pública deberán estar subordinadas al poder civil y que deberán actuar respetando los derechos humanos, la necesidad de modernizar los sistemas de justicia, la construcción de América Central como una zona de Paz, entre otras. Sin embargo, en nuestro partido estamos convencidos de que la única forma de reducir la inseguridad humana es atacando con decisión la desigualdad social y económica que prevalece y se profundiza en la región. Por ello, impulsaremos propuestas orientadas a mejorar la distribución de la riqueza global socialmente producida acompañado de un programa de inversión y desarrollo social en toda la región centroamericana. Es la única forma de reducir la delincuencia y la criminalidad, el narcotráfico y la migración forzada por falta de oportunidades y debería ser apoyado financiera y políticamente por los países más ricos del planeta.
  • El Cambio Climático. El Frente Amplio es un partido/movimiento con un fuerte compromiso con la ecología y la defensa de la naturaleza. En ese sentido, el tema ambiental tendrá un contenido central en la agenda de la política exterior y comercial de nuestro gobierno en todas las instancias multilaterales en las que tendremos presencia. Será uno de los temas que levantaremos con fuerza a nivel global. Los temas que priorizaremos en el marco del debate global sobre el Cambio Climático son los siguientes:
  • a– La promoción a nivel internacional de la justicia ambiental y la deuda ecológica que parte de unaperspectiva ética que señala la responsabilidad colectiva de los países industrializados por antiguas violaciones del derecho a un entorno limpio y seguro en otros países, especialmente en países en vía de desarrollo como de Centroamérica y el Caribe. Traducido a la esfera política, el concepto de la deuda ecológica permite invertir la relación entre los países más industrializados y en desarrollo haciendo que los primeros se conviertan en deudores y los segundos en acreedores. En este sentido, la valoración y los instrumentos financieros generados en los marcos de los acuerdos mundiales sobre cambio climático deberían estar orientados por los principios de compensación por daño y de amplio acceso de las sociedades más impactadas por el cambio climático.

b– Reconocimiento de responsabilidades diferenciadas. Los países industrializados son los mayores responsables del impacto humano en el Cambio Climático actual y deberían tener una cuota mucho mayor en la cobertura de los costos de adaptación al cambio climático en los países periféricos. Si las predicciones del IPCC se cumplen en la región, ello supondrá pérdidas masivas de producción en la agricultura y por una mayor incidencia de plagas y enfermedades. De igual manera sucede con las zonas costeras, en donde cambios en el nivel medio del mar y eventos climáticos extremos impactarán directamente a la infraestructura portuaria y turística. La capacidad de los países de la región Centroamericana y Caribe de hacerle frente acuantiosas pérdidas y daños en sectores claves es limitada. Por esta razón, se demandará requiere de un mecanismo de compensación y de transferencia de tecnología que le permita mejorar sus capacidades de adaptación y proteger sus bienes públicos.

c– Promoción del desarrollo de energías renovables. Debemos asegurarnos de que las alternativas energéticas, como los agrocombustibles, sean ecológica y socialmente sostenibles. Es decir, estás acciones no deben comprometer las tierras agrícolas, la seguridad alimentaria, ni los diversos ecosistemas forestales y de humedales de Centroamérica. Si estas condiciones no se pudiera cumplir, entonces no impulsaremos su desarrollo.

d– Reconocimiento de opciones para la reducción de las emisiones derivadas de la deforestación y del cambio de uso del suelo en los países en desarrollo. La mitigación del cambio climático demanda cambios en el consumo y medios de producción de tal manera que permita construir economías de bajas emisiones de gases de efecto invernadero, basando las acciones en un enfoque eco-sistémico, e incluyendo la participación de los grupos locales interesados. Los países contaminantes deben reconocer financieramente el aporte a la reducción del impacto del cambio climático que implica el mantenimiento del bosque en los países que contaminan menos, incluyendo a Centroamérica.

Proyección del país en la ONU ante temas de seguridad democrática, calentamiento global, grupo de los 77, grupo de los 8 y grupo de los 20:

  • El fortalecimiento de la cooperación política, cultural, económica y comercial Sur-Sur.
  • En el caso del grupo de los 77, en un gobierno del Frente Amplio se participará activamente. Este grupo, conocido en el marco de la Guerra Fría como el Movimiento de Países No Alineados (NOAL), es hoy en día uno de los espacios más influyentes a nivel global, cuenta con la participación de más de 130 países y es un espacio muy importante de negociación de posiciones políticas y económicas de los países de del Sur de cara a los espacios multilaterales, en particular la ONU.
  • El grupo de los 8 y el G20. Este espacio reúne a los países más ricos y poderosos del planeta, así como a los denominados nuevos países industrializados. El Frente Amplio llevará las posiciones relacionadas con este poderoso grupo a espacios multilaterales, en particular las Naciones Unidas.